La violencia y el racismo en Latinoamérica

Instituto Europeo Campus Stellae
Área Violencia Doméstica y Maltrato
Formación-Becas-Asesoramiento
www.campus-stellae.com
live@campus-stellae.com
Tlf: +0034 981 94 08 09 // +0034 627 52 00 33

En América Latina persisten el racismo, la violencia contra la mujer y exclusión social, informó Amnistía Internacional, destacando que la crisis económica ha puesto en primer plano los problemas de pobreza y desigualdad.

''No se trata solamente de una crisis económica, es una crisis de derechos humanos'', afirmó Irene Kahn, directora general de la organización en la difusión de su informe anual del 2009 en Londres y otras ciudades, incluida Washington. ``El mundo está sentado sobre una bomba de tiempo social, política y económica''.

En el 2008, el mundo asistió a un masivo incremento de precios de los alimentos básicos, situación que se agravó a fines del mismo año con la crisis financiera que empezó en Estados Unidos y se ha expandido globalmente.

Las tensiones sociales y disparidades económica generaron protestas de miles de personas en diversos países. En América Latina, se dieron con especial fuerza en Perú, mientras que en Chile se agravaron con manifestaciones de pueblos indígenas por sus derechos y mejores condiciones de vida, dijo AI.

En Chile las protestas sociales ''fueron objeto de creciente criminalización'' y AI acusó a la policía ''de hacer uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes''. Amnistía agregó que ``las tensiones entre las autoridades y los pueblos indígenas en especial la comunidad mapuche siguieron siendo muy fuertes''.

Respecto a los encarcelados chilenos, el informe cita al relator especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la situación de los presos, que constató ''algunas buenas prácticas'', pero también irregularidades.

El relator, dice, según AI, ``condenó el uso de fuerza excesiva en los castigos, un grado de hacinamiento sin precedentes en las prisiones estatales y la prestación inadecuada de servicios básicos en los centros de detención de menores''.

Los defensores de los derechos humanos han desafiado a menudo ''a poderosas elites sociales y económicas, y tienen que hacer frente a la inercia y la complicidad de gobiernos que no cumplen con su obligación de promover y defender los derechos humanos'', afirmó Kahn.

En Colombia, los abusos de los derechos humanos, incluidos homicidios y desapariciones forzadas, siguieron produciéndose como parte del conflicto armado interno, en el cual grupos paramilitares y guerrilleros también amenazaban y mataban a miembros de comunidades nativas acusándolos de favorecer al enemigo.

En Bogotá, Carlos Franco, director del Programa de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario (DIH) de la vicepresidencia colombiana, dijo que ``AI, como otras organizaciones no gubernamentales, se empeñan en desconocer que los jefes paramilitares se encuentran recluidos en la cárcel y sus estructuras desmanteladas''.

''Los grupos que se han rearmado tienen como principal motivación el narcotráfico. No podemos precisar cuántas muertes les son imputables a estos grupos; sin embargo, es evidente la lucha del estado contra estas organizaciones'' armadas ilegales, dijo Franco en un correo electrónico enviado a la AP.

Extraído de http://www.elnuevoherald.com/noticias/america_latina/story/461608.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Queremos saber lo que opinas. Gracias por colaborar.