Violencia y maltrato infantil, por Eduard Punset

Instituto Europeo Campus Stellae
www.campus-stellae.com
Unidad de Asistencia legal y psicológica
live@campus-stellae.com
+0034 981 94 08 09
Formación: bonificada-gratuita-becas

Unas imágenes terribles del apaleamiento hasta la muerte y sin piedad de un perro indefenso, pasadas por televisión, resucitaron en mi mente la reflexión sobre las causas de la violencia. Una reflexión poco común, tal vez porque, amenazados por la violencia creciente, no nos queda tiempo para escrutar sus motivos.

A menudo la gente me pregunta: ¿de todos los científicos del mundo con los que has conversado, cuál de ellos te ha impresionado más? Siempre contesto que la pregunta debería formulárseme de una manera ligeramente distinta: ¿De cuál has aprendido más? En los primeros números de la lista está Jonathan H. Pincus, profesor de neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Georgetown, en Washington D.C. Ha examinado a docenas de asesinos en serie.

¿Cuáles son, según él, los factores que desatan los instintos violentos?

Tal vez la mejor manera de resumir su pensamiento sea así:
- los niños maltratados no serán necesariamente psicópatas cuando sean adultos.
- Tampoco a las personas con enfermedades mentales les tiene que ocurrir lo mismo.
- Y, por último, las víctimas de una lesión que haya afectado el funcionamiento de su cerebro, no están predeterminadas a cometer delitos violentos en algún momento de su vida.

Ahora bien, cuando se dan las tres circunstancias juntas en una persona es muy probable que acabe comportándose como un psicópata.

Es una conclusión inquietante que tiene el mérito de llamar la atención sobre la trascendencia de los malos tratos infligidos a los niños de cara al comportamiento de los adultos.
Estamos hablando de malos tratos lesivos, abusos sexuales, torturas y privaciones continuadas. Cuando se dan estos hechos, es probable que se generen comportamientos violentos en la pubertad o la edad madura. Lo que Pincus sugería ya hace años, se ha visto confirmado por investigaciones recientes que ponen de manifiesto la vinculación entre la ansiedad de la separación maternal sufrida por el niño y el desamparo generado por el desamor en una pareja. Los circuitos cerebrales afectados son los mismos y, lo que es peor, las defensas psicológicas disponibles siguen siendo las que eran de pequeño.
Tan es así que, hoy por hoy, la mejor manera de luchar contra la violencia consiste en evitar el maltrato infantil. Estamos muy lejos todavía de haber reflexionado seriamente sobre las consecuencias de lo que estoy sugiriendo. Las instituciones tampoco están respondiendo adecuadamente frente a los resultados de las investigaciones científicas al respecto. Sobre todo, teniendo en cuenta que análisis paralelos ponen de manifiesto que en más de un 80% de los casos donde hay mal trato a los animales hay mal trato a la infancia.
Algunos países, en cambio, hace ya años que han abordado con éxito algunos de estos desafíos. Por ejemplo, hay casos en los que se puede acceder gratuitamente a prestaciones sociales diseñadas para madres con problemas evidentes a la hora de criar a sus recién nacidos: futuras madres con enfermedades mentales o depresiones agudas, entornos violentos o situaciones muy marginales. Creíamos que una cosa era la niñez y otra la etapa adulta. Hoy sabemos que están íntimamente trabadas. Pero todavía no actuamos en consecuencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Queremos saber lo que opinas. Gracias por colaborar.