Si quieres amar a un hombre, sé una mujer

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Irán prohíbe la homosexualidad pero fomenta el cambio de sexo

"¿Y si no quiero operarme? La sociedad me obliga a ser mujer para amar a un hombre"

Con motivo del Día del Orgullo, te recomendamos el documental Transexual en Irán

Es una isla dentro de una isla dentro de una isla. Es ser minoría dentro de una minoría dentro de una minoría. Homosexual en un mundo heterocéntrico. Dentro de ese mundo, homosexual en un régimen cultural homofóbico. Dentro de ese régimen, en el único país donde ser homosexual es ilegal pero ser transexual no.

Irán castiga hasta con pena de muerte la homosexualidad, pero permite las operaciones de cambio de sexo desde 1983, cuando el Ayatolá Jomeini cambió de un día para otro de opinión. Dicen que una mujer encerrada en un cuerpo de hombre se presentó ante él y le convenció. De impulsar la persecución de transexuales, Irán pasó a ser el único país gobernado por la religión islámica donde cambiar de sexo es una opción no sólo legal, sino subvencionada.

La homosexualidad es ilegal en 76 países y es castigada con pena de muerte en cinco, entre ellos Irán, Mauritania, Arabia Saudí, Sudán y Yemen y en algunos lugares de Nigeria y Somalia. En la foto, dos jóvenes homosexuales iraníes son ahorcados (AP Photo)

La situación es satisfactoria para aquellos hombres o mujeres que, efectivamente, se sienten encerrados en el cuerpo que no les pertenece. Pero transexualidad y homosexualidad son cosas diferentes y para muchos hombres, convertirse en mujer es la única salida para poder amar libremente a otro hombre y convivir en sociedad. El Gobierno les indica el camino: o blanco o negro. Si quieres amar a un hombre, sé mujer (o viceversa, aunque las mujeres están allí para menos libertades todavía). El presidente Ahmadineyad dijo en 2007: “¿Homosexuales? Nosotros no tenemos de eso”.

La justificación oficial la encontramos en una en una vuelta de tuerca que el régimen iraní hace del Corán. A partir de la revelación de Jomeini, “el Consejo de la Revolución se basa en el principio de que cuerpo y alma son cosas diferentes. Es el alma la que debe dominar el cuerpo, así que si el alma de una persona siente que es mujer, el cuerpo debe adaptarse”, nos explica Martín Berenguer, experto jurídico de la Federación Estatal de Gays, Lesbianas y Transexuales (FEGLBT).

El doctor Jalali ha operado a más de 450 personas en casi 15 años de experiencia y con parte de financiación pública. Irán es el paíes del mundo donde se realizan más operaciones de cambio de sexo. El recibidor de su clínica sirve como escenario para Be Like Other (Transexual en Irán) un documental que retrata en crudo las historias de confusión y choque de indentidades de personas que solo quieren amar. Una madre acude con su hijo a la consulta. “Mi hijo me dijo que no podía casarse con una mujer porque él es una mujer. ¿Qué dices?, le dije yo”. Y respondió el hijo: “Sí, soy una mujer porque me atraen los hombres“.

Uno de los casos centrales es el de Anosh. “Yo le dije a mi madre: ¿quieres que termine siendo homosexual? A fin de cuentas, cuando te haces mayor necesitas contacto físico. Mi novio me pidió que no tuviéramos relaciones sexuales hasta después de la operación. Él es un hombre”, le cuenta al doctor. Su novio, Ali, al que ve a escondidas, es un hombre masculino, con una actitud varonil. “Me gustaría que viérais lo que sgnifica caminar por la calle al lado de Anosh”, dice Ali. Incluso cuando Anosh va vestida de hombre, “el 90% de la gente nos dice cosas terribles: ‘oh, son homosexuales’ y cosas así. Cuando se opere, todo será diferente”, dice Ali. Sin embargo, él parece no tener problemas y regenta un establecimiento público.

Lola Martín, autora del estudio Mundo Islámico y Homosexualidad, nos introduce un matiz necesario en este punto: “El concepto de homosexualidad cambia en diferentes partes del mundo: el nuestro es muy occidentalizado. En determinados ámbitos del Islam, la homosexualidad no la hace la práctica sino la identidad. Mantener relaciones sexuales puntuales con un hombre no te significa tanto como homosexual como otras cosas: la forma de andar, la ‘pluma’, o si eres la parte pasiva o la parte ‘femenina’ de la pareja”.

Otra paciente, ya operada, dice en el recibidor del doctor Jalali: “¿Y si quiero quedarme con el cuerpo que tengo?”, dice otro chico en el documental. “Tienes que decidir si quieres ser un hombre o una mujer”, le responde la periodista. Y el chico replica: “Tener que hacer esto me quita cualquier posibilidad de elección. Estoy obligada a operarme, la sociedad me obliga a ser hombre o mujer, por imposición. Yo no he decidido ser mujer. La sociedad me está obligando”, dice un paciente.

Es complicado establecer una línea y saber cuántos de los que se operan son homosexuales que quieren poder amar a otros hombres sin ser condenados o cuántos se sienten realmente atrapados en un cuerpo que no es el suyo. De hecho, intentar poner esa línea sería caer en el mismo error: o eres A o eres B. “Las cosas no son tan fáciles como las queremos ver. Las identidades se crean, se van formando a través de referentes culturales y personales. Con Internet o la televisón internacional esto va cambiando, porque se homogeinizan los referentes y las respuestas emocionales a esos referentes”, nos dice Lola Martín.

“El hombre iraní que se opera para ser mujer toma una decisión complicada”, afirma Martín Berenguer. “Ser una mujer en Irán es muy duro. La ley es diferente, las herencias son diferentes para las mujeres, las tutelas con respecto a la familia son diferentes, renuncian a muchos derechos…”. Convertirse en mujer supone bajar un escalafón social. La madre de Anosh se lamenta: “Mi hijo iba a ser la estrella de la familia; yo esperaba otra cosa para él”.

La integración social de las personas transexuales está, sin embargo, por demostrar. El documental termina con la sensación de que muchas mujeres acaban por dedicarse a la prostitución, tras el rechazo familiar. El diario The Guardian informaba el pasado mes de septiembre de la primera boda conocida entre una mujer y un hombre que antes había sido mujer. El padre de ella pidió que antes de la boda, su futuro yerno pasara unas pruebas para demostrar que sería un buen marido.

Fuente:http://periodismohumano.com/sociedad/si-quieres-amar-a-un-hombre-se-una-mujer.html

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