"¿Sabes qué es la mujer? El motor de la escoba"

Instituto Europeo Campus Stellae
Becas en Másteres en Violencia Doméstica y de Género, Maltrato al Menor, Violencia Filio-parental o Acoso Escolar. Precio final 1200€.
www.campus-stellae.com
live@campus-stellae.com
+0034 981522788

Por: Carolina Góngora | 25 de diciembre de 2013



Un dibujo infantil de una niña con coletas y un vestido de flores en la portada hace pensar que el libro puede ser un entretenimiento para los niños pero el estupor no tarda aparecer. “Una novia sin tetas, más que novia es un amigo” o “¿Sabes qué es la mujer? El motor de la escoba” son algunas de las frases que se leen en estas páginas “infantiles” de un cuento llamado ‘Pequechistes’ editado por Libsa. La polémica ya saltó a la pista hace unos días: ahora, tras acceder parcialmente al libro, se puede constatar que los temores eran fundados. Divididos en dos tomos, uno sobre chicos (solo para chicas) y otro sobre chicas (solo para chicos), en ambos se critica y humilla ferozmente al sexo opuesto.

Tras tres años en el mercado, dos solicitudes de retirada por parte del Instituto de la Mujer y una consulta a los servicios jurídicos, la editorial ha anunciado su inmediata retirada aunque no se lo han comunicado directamente a la institución. “Desde el principio entendimos que parte de los chistes fomentaban los estereotipos más vejatorios para las mujeres y que incluso de alguna manera podían suponer una frivolización de actitudes que, afortunadamente, hoy día son claramente entendidas como de violencia o abuso sexual”, explica Carmen Plaza, directora del Instituto de la Mujer.

"¿Por qué las mujeres se casan de blanco? Porque así hacen juego con la cocina, la lavadora y el frigorífico".

"Una chica pregunta a la bibliotecaria: ¿Derechos de la mujer? Ciencia ficción, último estante".

"Era una chica tan fea, tan fea, que mandó su foto por Internet y la borró un antivirus".

"¿Qué tiene la mujer una vez al mes y les dura tres o cuatro días? El sueldo de su marido".

"¿En qué se parecen las mujeres y las pelotas de frontón? Cuanta más caña les das, más rápido regresan".

"Gritó el sargento: - ¡Toquen a diana! Y todos los soldados metieron mano a Diana".

Aunque los dos presentan estereotipos y tópicos trasnochados, para Carmen Plaza los que hablan de las chicos no son tan denigrantes como los referidos a las mujeres.

“No podemos obviar que la discriminación que sufren las mujeres tiene un reflejo cultural y que con estos contenidos, máxime cuando están dirigidos a un público infantil, se perpetúan y refuerzan mucho las actitudes y comportamientos machistas de la sociedad”, afirma con un tono de preocupación. Las críticas también han surgido en el Observatorio de la Imagen de las Mujeres, donde consideran a esta colección “tópica, estereotipada y contraria al principio de igualdad y no violencia hacia las mujeres”.

"¿En qué se diferencian un hombre y un bebé? En que uno puede ser quejica, latoso y hasta insoportable, y el otro…. sólo es un bebé".

"¿Sabes cómo librarte de cien kilos de grasa inútil en un solo día? ¡Divórciate!"

"¿En qué se nota que el hombre de la casa ha fallecido? En que está sobre la mesa el mando a distancia de la televisión".

“En realidad los chicos sólo tienen dos defectos: Todo lo que dicen y todo lo que hacen”.

"¿Para qué inventó Dios el alcohol? Para que los tipos feos, gordos y desagradables perdieran la vergüenza".

"¿Por qué conducen mal la mayoría de las mujeres? Porque todos los profesores de autoescuela son hombres".

El problema grave radica en que es una publicación dirigida al público infantil y que nunca puede ser anecdótico menoscabar o vulnerar los derechos de las mujeres, a ojos del Instituto de la Mujer. Ya que son los padres quienes comprarían estos libros, consideran importante concienciarles “cuáles son los mensajes que estos chistes transmiten, y si es el mejor contenido educativo para fomentar la igualdad y el respeto mutuo”.

Y es que aunque algunos puedan defenderlo como humor, éste del que hablamos no es el adecuado ni el pedagógico. “Los chistes no solo dan un tratamiento vejatorio y despectivo hacia las mujeres sino que también presentan las relaciones afectivas entre mujeres y hombres como algo negativo, en los que ellas solo actúan por interés económico y los hombres son presentados como víctimas de esa relación”, dice Plaza, convencida de que es una representación muy negativa para el desarrollo de la personalidad de los niños y niñas. Los siguientes ejemplos describen unas esterotipadas situaciones que hacen entender a los pequeños que las relaciones de pareja siempre empeoran con el tiempo y los matrimonios se vuelven aburridas e incluso indiferentes:


Amor: te preocupan sus sentimientos.

Pasión: lo esencial es su aspecto.

Matrimonio: ¿hay algo más importante que el mando de la tele?

Amor: te despides diciendo: “Ya te echo de menos”

Pasión: te vas canturreando “luego más”.

Matrimonio: te largas sin despedirte.

A este libro se añade el caso reciente de la agenda 2014 de la Fábrica Nacional de la Moneda y el Timbre. Este para adultos. Desde la institución pensaron que una forma de animar el próximo año a sus clientes era con frases de este tipo: "Todos los hombres tienen una mujer en el pensamiento. Los casados tienen además otra en casa” o “No importa que las mujeres nos fastidien. Lo que no soportamos es que nos fastidie siempre la misma” se añadieron en sus páginas. La diferencia con 'Pequechistes' es que la rectitud de Javier Mucientes, el gerente de Simancas Ediciones, la empresa que elabora estas agendas para la FNMT, impidió que se llegasen siquiera a imprimir. En la web de la Fábrica reza el lema "Una empresa inimitable". Incopiables tampoco sus principios e ingeniosas ideas retrógradas.

A pesar de que los españoles muestran, cada vez más, una sensibilización y un rechazo hacia el machismo latente, varios estudios advierten de que la cultura machista está todavía muy presente en la infancia y la juventud. Un reciente estudio presentado por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género constatan que aun el 8,5% de los chicos opina que por el bien de los hijos la mujer tenga que soportar la violencia de su marido o compañero y no denunciarlo. A través de los juegos, las canciones, las películas, los videojuegos o la publicidad pueden recibir, inconscientemente, estímulos negativos o erróneos que les hagan confundir, desde pequeños, conceptos como la igualdad y el respeto.

Fuente: El País.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Queremos saber lo que opinas. Gracias por colaborar.