Jorge Barudy, Neuropsiquiatra infantil «El peor maltrato a un menor es que vea violencia de género»

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El neuropsiquiatra chileno Jorge Barudy hablará hoy sobre la resiliencia en San Telmo.
 
  • El especialista chileno insiste en la importancia de la resiliencia y el afecto para alcanzar la madurez de forma sana desde un punto de vista psicológico

El neuropsiquiatra chileno Jorge Barudy puso en práctica el fenómeno de la resiliencia antes incluso de saber de qué se trataba. Siendo un joven médico fue arrestado, encarcelado y torturado tras el golpe militar de Pinochet. Pero lo que más le asombra cuando recuerda su cautiverio es «la capacidad para crear lazos afectivos y estrategias solidarias con mis compañeros de cautiverio, para enfrentar el horror cotidiano de las sesiones de tortura y la posibilidad de ser asesinado impunemente».

Esa capacidad se denomina resiliencia y será la cuestión principal que abordará hoy en el Museo de San Telmo a las 19.00 horas. En el ciclo 'Memoria, trauma e identidad personal' expondrá cómo a través de la resiliencia es posible que personas que han sufrido traumas en la infancia, no tengan una vida condicionada por su pasado.

-La resiliencia es la capacidad de afrontar situaciones adversas vividas en la infancia. Pero, ¿esa capacidad se tiene o se adquiere?

-Hay dos tipos de resiliencia y los dos dependen de relaciones interpersonales que facilitan su aprendizaje. La primaria se sucede en aquellas personas que reciben afecto y estimulación por parte de unos padres que dedican tiempo a educar en el respeto y en poner en valor el autoestima del niño que termina por desarrollar la capacidad de creer en sí mismo. Y la resiliencia secundaria se da cuando la sociedad es solidaria y reconoce que el patrimonio de la especie humana es la infancia y se toman las medidas necesarias para que a los niños que no tuvieron la suerte de nacer en entornos familiares con competencias parentales, les otorguen el cuidado que precisan.

-¿Podría poner un ejemplo?

-Fui a mi país con mi esposa a promover la resiliencia en niños afectados por desastres naturales en Chile que van desde terremotos y tsunamis a incendios forestales, consecuencia de una política neoliberal que se carga el medio ambiente. El impacto de esas catástrofes naturales en la infancia son terriblemente traumáticas y por eso desarrollamos un programa específico de resiliencia que pusimos en práctica por primera vez con el terremoto de Lorca. Con los niños hicimos talleres y a través del apoyo social y afectivo, les explicamos lo ocurrido, que ellos no habían sido los culpables de que aquello sucediera. Esto les ayuda a entender lo sucedido más de lo que creemos.

-Además de catástrofes naturales o guerras, ¿la resiliencia puede servir como mecanismo de respuesta a la muerte de un ser querido o incluso para superar el haber presenciado en casa violencia doméstica?

-Lo importante no es el concepto o de dónde venga. De hecho, para un menor, el peor de los malos tratos es ser testigo de violencia de género. Ahora se está trabajando mucho en visibilizar que la violencia del padre sobre la madre provoca un daño traumático en los hijos muy importante. Pero para poner una solución a esto se necesita la solidaridad social a todos los niveles: sistemas sociales, educación, sanidad, sistemas de protección infantil, etc. Desgraciadamente, uno de los grandes desafíos es mejorar estos programas de protección.

-¿En qué sentido?

-Hay una especie de burocratización de los sistemas de protección infantil, porque los técnicos que dirigen estos programas son personas que no tienen la experiencia en el terreno y no hacen caso a las personas que trabajan a diario con niños que presentan estos problemas. Pero la psicología y la psiquiatría tienen una deuda con la infancia. Solamente en los últimos 20 años y de forma minoritaria, los psicólogos y psiquiatras infantiles han empezado a estar preparados para tratar a los niños no como enfermos mentales con trastornos psicopatológicos, sino como niños sobrevivientes de experiencias intrafamiliares de maltrato. La traumaterapia sistémica basada en la resiliencia ha dado resultados espectaculares y estoy orgulloso de ello, porque además hemos podido organizar formaciones en San Sebastián y Barcelona, y comenzarán otras en Málaga y en Chile. Hemos formado alrededor de 200 profesionales en la traumaterapia infantil sistémica que es un modelo de terapia alternativa centrada en la promoción y apoyo de la resiliencia y basada en técnicas que favorecen la superación del daño provocado por los traumas.

-Como explicó en una ocasión, transformar las vivencias traumáticas en recuerdos biográficos.

-Es el objetivo de la traumaterapia sistémica que promueve resiliencia que las vivencias traumáticas dejen de tener un peso afectivo y emocional que te hagan sufrir pero que las integres como parte de una biografía. Por ejemplo, no repetir lo que te hicieron, no repetir los malos tratos que te aplicaron. Eso se llama integración resiliente, integrar el daño en tu vida de forma constructiva.

-Es decir, que si se resolviera en la infancia, muchos traumas en la madurez no se sucederían.

-Existen suficientes argumentos científicos que hacen referencia a que los adultos que presentan trastornos psicopatológicos han sido afectados en su infancia por traumas complejos, acumulativos y a menudo tempranos, producidos frecuentemente por otros seres humanos o porque han sido víctimas de experiencias, como pérdidas o catástrofes naturales que les dañaron y porque los contextos actuales no son apropiados para tener una salud mental adecuada.

-¿Podría concretar qué parte del contexto actual no es propicio para llegar a la madurez de forma psicológicamente saludable?

-Uno de los elementos más perniciosos actualmente es la cultura dominante que antepone las finanzas, que no detiene las desigualdades y que no prioriza las políticas públicas en función de las necesidades de los derechos de la infancia. Pero desgraciadamente, los seres humanos somos capaces de crear creencias que justifican el abuso de poder, la explotación, la violencia financiera, el maltrato hacia los niños y mujeres y, por supuesto, y la violencia burocrática. Y a eso se le suma la tendencia a psiquiatrizar y poner etiqueta para catalogar el sufrimiento de la gente que no deja de ser parte de una ideología injusta que culpabiliza a la gente por estar enferma en lugar de entenderlos como afectados de una situación extrema.

-La resiliencia permite llegar a la madurez con los fantasmas del pasado integrados en tu vida pero, ¿qué sucede con los adultos que ya son 'insanos'?

-En adultos que ya han desarrollado trastorno psicopatológico, la resiliencia es esperanza. No es neohippismo, está avalado por las investigaciones actuales. La neurociencia determina que el desarrollo de la mente es el resultado del material genético y del modulado derivado de las relaciones interpersonales. El cerebro tiene gran capacidad de autorealizarse porque tiene una gran flexibilidad siempre que los estímulos sean constructivos. Pero todo se complica si las políticas públicas no son justas, si no hay igualdad y si no se considera la infancia como el valor más importante de la humanidad. Si eso se cambiara se avanzaría pero hay un problema muy importante: el 'Síndrome de la Estupidez Humana', de Carlo Cipolla.


FUENTE: ESTRELLA VALLEJO. Diario Vasco.

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